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jueves, 9 de enero de 2014

- Genética y cibernética en arquitectura

Texto de Alberto T. Estévez, “Arquitectura biodigital”, en AA.VV., Memorias SIGraDi’2008, pp. 484-487, Sociedad Iberoamericana de Gráfica Digital SIGraDi / CUJAE, La Habana (Cuba), 2008.

Arquitectura biodigital

Resumen. Inmensa potencia tiene lo natural si se trabaja con ADN como si fuese software natural, y lo digital si se trabaja con software como si fuese ADN digital. Su ciber-eco fusión lleva a la arquitectura biodigital y al organicismo digital, consolidándose estos años como la vanguardia del siglo XXI. Los iniciadores de tales caminos convergen en el Máster de Arquitectura Biodigital, de la línea de investigación y doctorado “Arquitecturas Genéticas” de la ESARQ (UIC), en Barcelona. Los fundamentos teóricos y el trabajo llevado a cabo ahí es lo que se pretende avanzar en esta ponencia. En el año 2000 se comenzó la aplicación real de la genética en arquitectura, con la creación del primer laboratorio de arquitectura genética del planeta, del primer taller de producción digital en una escuela española y del primer programa sistemático de postgrado sobre estos temas. Se comenzaron objetivos arquitectónicos aplicando la genética y se empezó a investigar el uso de las nuevas tecnologías digitales de cara a producir arquitectura a escala real. En suma, arquitectura biodigital como fusión de genética y cibernética, cuando las nuevas técnicas biológicas y digitales nos han dado las condiciones para una nueva arquitectura. Entendiendo la ventaja de esta arquitectura genética y biodigital hecha de materiales que emergen, es decir, que “crecen” solos merced a sistemas de autoorganización natural o digital, cuando el ADN y el software son los nuevos materiales de una nueva arquitectura, y cuando los sistemas genéticos y cibernéticos son los nuevos sistemas de una nueva arquitectura.

Palabras claves: arquitectura biodigital, arquitectura genética, organicismo digital.

I. ARQUITECTURA BIODIGITAL: INTRODUCCIÓN

Deben revelarse las fuertes potencialidades que tiene el mundo natural si se trabaja con ADN como si fuese un software natural, y las grandes posibilidades que tiene el mundo digital si se trabaja con software como si fuese un ADN digital (Estévez, 2003).

Su fusión lleva a la arquitectura biodigital y al organicismo digital, consolidándose estos años como una auténtica vanguardia del siglo XXI. De hecho, esto puede incluso corroborarse cuando se observa cómo hasta los “arquitectos estrellas” del star-system internacional se van pasando uno a uno a estos entendimientos arquitectónicos, cuando en su origen ostentaban otro tipo de tendencias. Desde Frank Gehry a Zaha Hadid, evolucionando desde el así llamado deconstructivismo con el que empezaron a ser conocidos, a su cada vez más declarado “organicismo digital”. Repitiéndose entonces la historia, cuando muchos de los principales responsables de la neomodernidad de los años 60 y 70 se pasaron en los 70 y 80 a lo que se llegó a etiquetar como postmodernismo. Igualmente ahora se está verificando cómo importantes deconstructivistas de los años 80 y 90 están migrando en los 90 y primera década de este nuevo siglo.

Por otra parte, algunos de los que sí fueron los primeros arquitectos autodidactas que iniciaron caminos de arquitectura digital, sin estar obligados a ello, espontáneamente unieron sus intereses a referencias biológicas. Por ejemplo, por orden alfabético, Bernard Cache, Karl S. Chu, Dennis Dollens, Evan Douglis, Mark Goulthorpe, Neil Leach, Marcos Novak, Kas Oosterhuis, François Roche, Lars Spuybroek, Mike Weinstock, etc. Pues bien, justo estos son los que bajo un programa sistemático convergen en una especie de GenBauhaus, en el Máster de Arquitectura Biodigital, emplazado en la línea de investigación y doctorado “Arquitecturas Genéticas” de la ESARQ (UIC), en Barcelona (véase www.biodigitalarchitecture.com). Algunos de los fundamentos teóricos y trabajos llevados a cabo ahí es lo que se pretende avanzar en esta ponencia.

II. ARQUITECTURA BIODIGITAL: DEFINICIONES Y TRABAJOS DE LA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

Arquitectura genética digital, el trabajo con “ADN” artificial (software), elementos informáticos, herramientas cibernéticas para la producción automatizada de la arquitectura digitalmente diseñada. Y por otro lado desde el trabajo con “software” natural (ADN), elementos vivos, aplicando procesos genéticos reales a la arquitectura. Teniendo en común que tanto el ADN como el software acaban siendo lo mismo, cadenas de información, naturales o artificiales, que determinan (el orden) las órdenes para un proceso de emergencia de la forma, de autoorganización y crecimiento autónomo.

Todo ello amparado por “un diagrama para la nueva era biodigital”, que aquí se adjunta:

Figura 1. © Alberto T. Estévez, Diagrama de las tres edades de la arquitectura (Estévez, 2005): se nos han dado las condiciones para una nueva arquitectura…

Quizá no sea una coincidencia que en esta misma ciudad de Barcelona, la de Antoni Gaudí, donde además Salvador Dalí profetizó desde su conferencia en el Parque Güell (1956) que la genética cambiaría el futuro de la arquitectura, se empezase el año 2000 la aplicación real de la genética a la arquitectura, con la creación del primer laboratorio de arquitectura genética real del planeta, con la creación del primer taller de producción digital en una escuela española, con la creación del primer programa oficial de postgrado sobre estos temas genético-biodigitales.

Ciertamente que con esto se ve cumplida la mencionada profecía de Salvador Dalí. Más cuando él mismo se daba cuenta de que simplemente era una cuestión de tener la técnica necesaria, la proveniente de la genética, que tardó medio siglo más en llegar: “en 1925 conocí al señor Le Corbusier (…) me pidió mi opinión respecto al porvenir de la arquitectura. Le respondí que yo la veía ‘blanda y peluda’. No he cambiado de idea y espero que la técnica me alcance algún día, por qué todavía le llevo algo de delantera”. [Cita extraída de S. Dalí, Confesiones inconfesables, en Obra completa, vol. II. Textos autobiográficos 2, Barcelona: Destino, 2003 (1973), pp. 491 y 625. Se han corregido sus habituales faltas ortográficas, a pesar del riesgo de que con ello se pierda algo de la “gracia” daliniana.]

Pues bien, en la línea de lo dicho, pueden definirse dos aproximaciones de la aplicación de la genética a la arquitectura en la que el programa de “Arquitecturas Genéticas” trabaja:

Figura 2. Alberto T. Estévez, Genetic Barcelona Project, Barcelona, 2003-2006: creación genética de plantas bioluminiscentes para uso urbano y doméstico. Derecha, foto del Laboratorio de Arquitectura Genética de la UIC (foto: Alberto T. Estévez).

1. La investigación genética para obtener elementos vivos, materiales constructivos y espacios vivos útiles para la arquitectura. Por ejemplo, ya se está en una segunda fase de la creación genética de plantas bioluminiscentes para uso urbano y doméstico (figura 2), cuando por primera vez en la historia genetistas están trabajando para arquitectos. Al igual que se investiga sobre el control genético del crecimiento para conseguir que células vivas se conviertan en material constructivo y espacio habitable “comandado” desde su específico diseño genético (figura 3), por tanto, arquitectura 100% reciclable y sostenible, con un máximo ahorro energético en los procesos constructivos, sin necesidad de trabajo manual intermedio al ser de crecimiento natural.


Figura 3 (centro). Izquierda, foto del Laboratorio de Arquitectura Genética de la UIC: investigación genética con Agustí Fontarnau, para obtener elementos vivos, materiales de construcción y espacios vivos que puedan ser útiles a la arquitectura. Derecha, Alberto T. Estévez (con Marina Serer), Ceci n’est pas un pavillon, Pabellón genético de Barcelona: reforma genética blanda y comestible del Pabellón alemán de Barcelona de Mies van der Rohe, Barcelona, 2007 (fotos: Alberto T. Estévez).

2. La elaboración del diseño y producción digitales entendido como un proceso genético. Sabiendo que “lo que puede dibujarse, puede construirse” [“what can be draw, can be built”: conversación personal del autor con Dennis Dollens, ESARQ (UIC), Barcelona, 2007], por qué lo que puede dibujarse con herramientas digitales dispone de un ADN digital que permite su emergencia automatizada, su autoconstrucción robotizada, su crecimiento artificial. Utilizando las tecnologías digitales para producir, no ya modelos o moldes (“no models, no moulds”), sino arquitectura real a escala natural 1:1, desde puntos de vista de arquitecturas genéticas (figuras 4, 5 y 6). Superación, por tanto, del entendimiento de la producción en serie de elementos uniformes, pues al diseño y producción digitales les resulta indiferente hacer 100 piezas iguales ó 100 diferentes.

Figura 4. Bernard Cache, Pabellón digital de Barcelona, Barcelona, 2001: producido en el Laboratorio de Arquitectura Digital, ESARQ (UIC) (foto: Bernard Cache). Derecha, detalle de panel (foto: Alberto T. Estévez).

Estos son algunos de los objetivos que se están trabajando, entendiendo que la gran ventaja de esta arquitectura genética y biodigital radica en que está hecha de materiales que emergen, es decir, que crecen solos merced a sistemas de autoorganización natural o digital, cuando el ADN y el software son los nuevos materiales de una nueva arquitectura, y cuando los sistemas genéticos y cibernéticos son los nuevos sistemas de una nueva arquitectura.

Arquitectura biodigital, fusión de genética y cibernética, cuando las nuevas técnicas biológicas y digitales permiten esta nueva arquitectura. Es así como se están elaborando simultáneamente ambos aspectos de investigación.

Por un lado, biotecnologías, objetivos arquitectónicos aplicando la genética, como en el Genetic Barcelona Project (Estévez, otoño 2005, y Estévez, 2007) (figura 2). O en el Pabellón genético de Barcelona, para la Reforma genética blanda y comestible del Pabellón alemán de Barcelona de Mies van der Rohe (figura 3): Ceci n’est pas un pavillon se ha convertido en el título de un “proyecto-manifiesto” o de una “imagen-manifiesto”. Este trabajo queda dentro de la investigación sobre el control genético del crecimiento celular, haciendo crecer tejidos vivos como material constructivo. Fue también presentado en la exposición “Bios 4: arte biotecnológico y ambiental”, CAAC Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla, 03.05-02.09.2007.

Y por otra parte, tecnologías digitales, CAD-CAM para producir directamente arquitectura real, como se ha hecho en el Consultorio Médico G., en Barcelona (figura 6). O en el Pabellón digital de Barcelona, de Bernard Cache (figura 4): llamado también Pabellón de L’Orme, fue el primer edificio íntegramente diseñado y producido con medios digitales, y se realizó el año 2001 en el Taller de Arquitectura Digital de la ESARQ (UIC), con la colaboración de profesores y alumnos de la Escuela. También fue presentado en la exposición “Architectures non standard”, en el Centro Pompidou, París, 10.12.2003-01.03.2004. En tal exposición se exhibieron igualmente otros modelos realizados en el mismo Taller, como los de François Roche y Mark Goulthorpe, cuando la mayoría de los que tomaron parte en tal exposición de hecho son profesores del mencionado Máster de Arquitectura Biodigital.

III. ARQUITECTURA BIODIGITAL: DISTINTAS ESTRATEGIAS PROYECTUALES DE LOS PROFESORES DE LA “GENBAUHAUS

La GenBauhaus, la virtual escuela donde convergerían las distintas líneas de aproximación a la arquitectura biodigital de los profesores que participan en el Máster de Arquitectura Biodigital de la ESARQ (UIC). Cada uno con sus personales visiones han consolidado una nueva vanguardia, desde cierto organicismo digital. Y su compilación se hace precisamente en este programa, en Barcelona, emblemático lugar para la aplicación de la genética a la arquitectura, para la fusión de lo biológico y lo digital.

Así, se podrían ver primero 4 ramas o entradas a tal arquitectura biodigital, en las que podrían clasificarse las diferentes estrategias proyectuales de los arquitectos antes listados. 4 entradas, más últimamente definidas en la conferencia de Karl S. Chu, “La arquitectura de mundos posibles”, III Jornadas Internacionales “Arte y arquitectura digital, net.art i universos virtuales”, Departamento de Historia del Arte (UB), Barcelona, 12.03.2008, pero completadas hasta 6 en conversaciones personales del autor con Karl S. Chu, ESARQ (UIC), Barcelona, 2008, y matizadas ahora en este escrito:

Morfogenética, basada en procesos endógenos, en procesos internos de formación, en procesos genéticos. Es pues el diseño directo del “ADN” que regirá el desarrollo de la futura criatura o raza.

Morfodinámica, basada en fuerzas exógenas, en procesos de generación de forma a través de la aplicación de tensiones, de “estrés”, de sistemas dinámicos, de “virus”. Aunque en principio aquí ya no hay genética, también, en las debidas circunstancias, son causas externas las que provocan mutaciones genéticas.

Biomimética, como imitación de características de interés, de funcionalidades y procesos biológicos.

Biomórfica, como imitación de formas biológicas, sin necesidad de conocer las razones de su génesis o de sus procesos, ni sus consecuencias.

A estas cuatro se unirían dos más, como en ambos extremos de todo el espectro biodigital: la paramétrica, que utiliza únicamente ciertas técnicas digitales, y la genética propiamente dicha, que sólo usa técnicas biológicas. Esta ofrece entonces inéditas perspectivas al aplicar la genética real a la arquitectura. Donde los obreros, técnicos y virtuosos de la nueva arquitectura ya no llevan casco sino bata blanca.

Sin embargo, lo biomimético o lo biomórfico no debería entenderse como mera mímesis del simio descerebrado que simplemente imita de manera literal una forma vacía. Interpretación errónea sugerida por la ambigüedad de las palabras usadas. Más bien al contrario, de ahí que deberían llamarse “bioinvestigación” o “bioinspiración”, para concretar mejor su significado. Pues de lo que de verdad se trata es de descubrir qué infinitas ventajas nos ofrecen determinados seres vivos que quieran escogerse, para —tras ser investigados— puedan luego aprovecharse, aplicado a la arquitectura. Ya sean ventajas de sus sistemas estructurales, de su economía formal y estructural, de la calidad que deviene al crear espacios con ellas, de su plasticidad, de las posibilidades que ofrecen sus texturas, de sus sistemas procesuales y de funcionamiento, del amplio abanico de soluciones que ofrecen en la resolución de los problemas habituales de la arquitectura, etc. Esto es ir incluso más allá de la biónica. Y finalizada tal “bioinvestigación” inicial asociada a objetivos arquitectónicos, se pasa a ejecutarlos, con técnicas biológicas o digitales.

Justo en este punto es donde entrarían las posibilidades de lo paramétrico. Claro que, igual que ocurre con las estrategias proyectuales morfogenéticas y morfodinámicas, todas ellas ofrecen la alternativa de convertirse —para la creación de formas— en sistemas abstractos e inmanentes, digitales 100%, sin referencias biológicas. Cuando hasta el mismo proceso gráfico de diseño puede ser totalmente automatizado.

Y es que el buen nombre que llegan a tener tales vías de proyectación, en el fondo proviene de la fortuna crítica con que determinados círculos intelectuales reciben la objetivación en la creación de formas. Sin darse cuenta de que, en definitiva, no hay nada realmente objetivo que determine que uno u otro procesos de diseño tienen en si mismos mayor o menor valor. El auténtico valor se adquiere por lo que se propugna o consigue, con independencia del camino escogido que por si solo es más bien neutro.

Sirva como ilustración de todo ello alguno de los últimos trabajos de la Línea de Investigación y Postgrado referida que se consignan a continuación.
Figura 5. Izquierda, Dennis Dollens (con Affonso Orciuoli y con los estudiantes del Máster), Tensegrity Barcelona Tower, Máster de Arquitectura Biodigital, Laboratorio de Arquitectura Digital, ESARQ (UIC), Barcelona, 2008 (foto: Alberto T. Estévez). Derecha, Anna Chartofyli y Joana Pinho da Costa (con Karl S. Chu, tutor), Biodigital being, Máster de Arquitectura Biodigital, ESARQ (UIC), Barcelona, 2008 (dibujo: Anna Chartofyli y Joana Pinho da Costa).

Según lo dicho, específicamente sobre morfogenética, entre lo propugnado por Karl S. Chu estaría el trabajo desde algoritmos genéticos. Estos, merced al software gráfico y a la robótica se convierten en superficies, volúmenes y espacios arquitectónicos reales (figura 5): experimentando con formas emergentes desde sistemas sustitutivos que funcionan sobre una base de algoritmos, creando patrones de datos que con determinadas equivalencias geométricas pueden traducirse a formas “protoarquitectónicas”. Según gusta Karl S. Chu de citar al matemático Gregory Chaitin, “todo es algoritmo”, aunque deba revelarse aquí que varias décadas antes fue Ludwig Wittgenstein el que antes pronunció tal aserción en su Philosophische Grammatik [L. Wittgenstein, Philosophische Grammatik, Frankfurt: Suhrkamp, 1969 (1931-1932)]. Por cierto, aún más curioso dato si se tiene en cuenta que el único alumno que se atrevió a encararse con Ludwig Wittgenstein en sus clases fue Alan Turing, inventor del ordenador.

Mientras, en torno a la biomimética, dirigido por Dennis Dollens se ha diseñado, modelado en 3D, y fabricado digitalmente a escala real la Tensegrity Barcelona Tower (figura 6). Con ella se consigue relacionar tensegrity con biología, merced a la naturaleza celular con que se diseñó la torre, a sus puntales irregulares, todos distintos, siguiendo una lógica ramificada y envolvente propia de la filotaxis. Además, la exploración morfológica hecha en torno a pieles y membranas ilustra donde la tensegrity se hace orgánica y donde la variación puede ser biomiméticamente incorporada al diseño digital. Todo tomando referencias desde los dibujos históricos de radiolarias de Ernst Haeckel (Haeckel, 1862) y de las estructuras de Buckminster Fuller.

Por último y ejemplificado por las obras aquí presentadas (figuras 4, 5 y 6), bajo el manifiesto “No models, no moulds” del autor de estas líneas, se denuncia el uso limitado —y lastrado por nuestro inmediato pasado— que se le da a la tecnología digital. Sin aprovechar en realidad el paso de gigante que ofrece para justo superar los sistemas de producción actuales: ver el anterior Diagrama de las tres edades de la arquitectura (Estévez, 2005). Hasta el punto de que su utilización coherente y con todo su potencial se convierte en ruptura con el pasado y el presente, al ver que el uso principal que debe dársele a tales posibilidades técnico-digitales es el de fabricar piezas reales, a escala 1:1, arquitectura ellas mismas, de manera directa, ya “No modelos, no moldes”.


Figura 6. “No models, no moulds” (ya “no modelos, no moldes”): Alberto T. Estévez, Consultorio Médico G., Barcelona, 2008: tecnologías CAD-CAM para producir directamente arquitectura real a escala 1:1. Izquierda, uno de los paneles dispuesto en la fresadora del Laboratorio de Arquitectura Digital de la ESARQ (UIC). Centro, su dibujo y boceto de colocación en obra. Derecha, panel acabado (fotos: Alberto T. Estévez / dibujos: Ernesto Bueno, Juan Cardenal, Diego Navarro, Guillem Torres / CNC: Pablo Baquero, Affonso Orciuoli, Daniel Wunsch).

Reconocimientos

El autor agradece de todo corazón a los patrocinadores y colaboradores que han hecho posible llegar hasta aquí, tales como los respectivos responsables de la entidad bancaria de “La Caixa”, del “Incasol” de la Generalitat de Catalunya, de la misma Universitat Internacional de Catalunya, y los numerosos docentes, investigadores y alumnos que han colaborado de manera generosa, respetuosa, desinteresada y sincera: sean estos enaltecidos y humillados los soberbios.

Referencias

E. Haeckel, Die Radiolarien (Rhizopoda radiaria), Georg Reimer: Berlín, 1862.

A. Estévez, “Arquitecturas genéticas”, en A. Estévez et al., Genetic Architectures / Arquitecturas genéticas, Santa Fe (USA) / Barcelona: SITES Books / ESARQ-UIC, 2003, pp. 4-17 (www.amazon.com).

A. Estévez, “Proyecto Barcelona Genética”, Metalocus, nº 017, Madrid, otoño 2005, pp. 162-165.

A. Estévez, “Arquitectura biomórfica”, en A. Estévez et al., Genetic Architectures II: digital tools and organic forms / Arquitecturas genéticas II: medios digitales y formas orgánicas, Santa Fe (USA) / Barcelona: SITES Books / ESARQ-UIC, 2005, pp. 18-53 y pp. 54-80 (www.amazon.com).

A. Estévez, “The genetic creation of bioluminescent plants for uban and domestic use”, Leonardo, vol. 40, nº 1, The MIT Press: San Francisco- California / Cambridge-Massachussets (USA): febrero 2007, pp.18 y 46.


Alberto T. Estévez (Barcelona, 1960), arquitecto (UPC, 1983), doctor en Ciencias (Arquitectura, UPC, 1990), historiador del arte (UB, 1994), doctor en Letras (Historia del Arte, UB, 2008). Tiene despacho profesional de arquitectura y diseño en Barcelona desde hace 30 años. Fundador y primer director de la ESARQ (UIC), donde ejerce como Catedrático de Arquitectura. Director del Grupo de Investigación y Programa de Doctorado “Arquitecturas Genéticas”, y del Máster de Arquitectura Biodigital, así como Director del Programa de Doctorado en Arquitectura, en la Universitat Internacional de Catalunya. Ha sido también contratado por diversas universidades nacionales e internacionales en las áreas de proyectos arquitectónicos, composición arquitectónica e historia del arte. Por otra parte, ha dado más de un centenar de conferencias en diversos países de Europa, Asia y América, y ha publicado miles de páginas en libros y artículos.

Dirección: c/ Inmaculada, 22, 08017-Barcelona (España)
estevez@uic.es / www.albertoestevez.com

jueves, 2 de enero de 2014

- Art, Architecture & Science


Interacciones entre Arte, Arquitectura y Ciencia
en la era biotecnológica
(Ed. AASD, Universitat de Barcelona, Barcelona, 2012)
Alberto T. Estévez
Catedrático de arquitectura, ESARQ (UIC)
Miembro del grupo de investigación Arte, Arquitectura y Sociedad Digital
Director del grupo de investigación Arquitecturas Genéticas
(grupo coordinado con el anterior)

Sirva de botón de muestra para hacerse una idea de la evolución del arte contemporáneo, de la abstracción al bioarte actual, el paso simbólico y cargado de ironía que se da desde el Cuadrado blanco sobre blanco de Malevich (1918) al Cuadrado blando sobre blando de Estévez (2012), hecho a modo de manifiesto explícito para definir el punto en el que nos encontramos hoy.




© Alberto T. Estévez, Cuadrado blando sobre blando (2012).

El arte, la arquitectura, la ciencia, que parten de la biotecnología, que trabajan con seres vivos, tienen un impacto social tal que hace que la cuestión sobre sus implicaciones éticas se lleve a un primer plano. Más aún cuando en esta era podemos actuar a un nivel intramolecular, a un nivel genético, sobre el cual se han proyectado sombras y dudas desde las consabidas reticencias subjetivas ante lo que es nuevo. Sin embargo, desde una realidad objetiva, no hay diferencia ética entre una acción en la -digamos- “superficie de las cosas” y una acción intramolecular. Hay diferencias sólo por ser niveles escalares distintos, pero no hay solución de continuidad en la ética entre tales niveles. No hay en si mismo diferencia ética si la herramienta del artista es una excavadora, como en el land art, una pala, una cucharita, o una pipeta como en el bioarte y el arte genético. Y donde se dice artista, entiéndase también arquitecto, científico, ingeniero, cocinero incluso, o cualquier otro actor humano.

Asumida la configuración orgánica y fluida de la naturaleza, considerada desde el exterior hacia el interior molecular de los objetos que llamamos “naturales”, no hay tanta diferencia éticamente hablando entre la acción humana que produce un bonsái japonés y la que produce un conejo fluorescente. ¿Sufre más o menos uno u otro ser? Sin embargo, el bonsái está socialmente aceptado, e incluso es admirado, a pesar de que se genera merced a un continuo proceso de repetidos cortes de materia viva torturada. Mientras que un conejo fluorescente no es menos feliz que uno blanco o negro.

En nuestro quehacer como investigadores del grupo Arquitecturas Genéticas, y en nuestro obrar como arquitectos creadores de proyectos y diseños de arquitectura genética, siempre nos ha interesado tener bien resueltas las implicaciones éticas, así como su rigor científico. De ahí que tengamos integrados en nuestro equipo filósofos que tratan con temas de bioética, y que sean genetistas los que trabajan para nosotros. De hecho, hacemos sutil y públicamente explícito el trasfondo ético, la necesidad para la sostenibilidad planetaria que justifica nuestra labor, al montar siempre en la portada de nuestras publicaciones por separado las palabras gen-éticas y gen-etics.

Pues bien, la acción humana sobre los seres vivos es ineludible, permanente, necesaria, incluso podría decirse que con un efecto devastador, pero que en buena parte debe quedar éticamente exculpada. De alguna manera, el ser humano tiene, debe tener, “licencia para matar”. Por ejemplo, el cuerpo humano tiene 1013 células propias y 1014 microorganismos, es decir, por cada célula humana tenemos 10 seres no humanos, por lo que cada vez que nos duchamos, lavamos, limpiamos, caen incontables seres vivos bajo nuestra acción, que es una acción aniquiladora consciente. Aún así -por convenio cultural y social- no podemos dejar de asearnos, ni nos permitimos tener bichos en casa. Y eso que cada uno de esos seres son en si mismos maravillas biológicas irrepetibles por la mano humana.

Por otro lado, en la secuencia de acciones de manipular, herir, matar a un ser vivo, la de comerlo sería la más extrema, pues no es sólo matarlo, sino que es hacerlo desaparecer del todo en nuestras propias células. Claro que está avalado por una necesidad vital, ya que, por lo menos todavía, no podemos alimentarnos de piedras. Pero aún y ser la acción más extrema, quien se merienda a un pollo no es encarcelado. Es un acuerdo natural, tácito y universal. De la misma manera que hay acuerdo natural, tácito y universal de encarcelar a quien asesina y se cena a un ser humano. Es así que queda como el único ser “protegido”. Si nos comemos una lechuga nadie nos mete en la cárcel. Si nos comemos una persona, la acuchillamos, secuestramos, sí. El ser humano es el único respetado en su integridad e independencia. Todos los demás no. Incluso bajo la más extrema de las acciones, la de comer, permitiéndose entonces automáticamente cualquier otra acción menos drástica que la de comer.

Está claro que se habla aquí de manera genérica, sin contabilizar los casos de “especies protegidas”, que introducen el factor de escasez, y por tanto añade una apreciación que el ser humano quiere preservar, el de la biodiversidad. Importancia que en realidad procede de su valor genético, para no perder ni una de las agrupaciones de genes que “funcionan” autónomamente, que conllevan vida. Igual que se da por sobreentendida también la excepción de causar daños a seres vivos no humanos por el mero placer de disfrutar del daño causado, cuyo rechazo social en realidad no hace más que reflejar la propia dignidad humana, pues es esta la que se ve rebajada, ante la voluntad de hacer sufrir por sufrir a cualquier animal.

Si se deja una patata en el cajón de la cocina le empiezan a crecer tallos, hojas, flores... ¿Qué es más -digamos- “fuerte”?, ¿cortar un trocito de patata?, ¿freírla, quemarla viva en aceite?, ¿comerla y hacer desaparecer su identidad para alimentar nuestras propias células? ¿Ese final para una patata es un honor?, ¿una resignación?, ¿o es simplemente el camino que la propia naturaleza nos hace recorrer? Toda acción humana sobre cualquier ser de la naturaleza es natural.

Claro que el actuar en material genético sí tiene la responsabilidad ilustrada con el efecto dominó que se da en el espacio y en el tiempo simbolizado por una mariposa. En el espacio, por el así llamado “efecto mariposa”, cuando se dice aquello de que el batir de la alas de una mariposa en China puede provocar una tormenta en España. O en el tiempo, por aquella mariposa prehistórica de la que Bradbury escribió dramáticamente en A Sound of Thunder [1], sobre como su muerte accidental por parte de un viajero del futuro, no previsto en el devenir de la historia, provocó que millones de años después la vida fuese ligeramente distinta de si no se hubiese dado tal muerte: cuando se presentó públicamente lo aquí escrito, nadie se imaginaba que era la última vez que se hablaba de Bradbury en un evento universitario, pues moriría apenas 25 días después.

Sin embargo, justo por lo que ilustra tal novela de ciencia ficción, no sólo las acciones sobre material genético, sino cualquiera de nuestras acciones, comernos una patata de más o de menos, tienen sus correspondientes efectos dominó al cabo de millones de años. Pero todos ellos quedan integrados en la naturaleza.

Y en otro orden de cosas, para seguir poniendo los distintos temas en su justo lugar, cabe cuestionarse si ¿es arte el fruto de un injerto vegetal? Si ese mismo injerto lo hubiese hecho Kac se presentaría a bombo y platillo como tal, pero como lo hace el agricultor anónimo, y con una intención específica distinta, nadie se pregunta sobre ello. A pesar de que el proceso y el resultado fuesen idénticos. Si bien un injerto todavía no es una acción humana intramolecular sino tan sólo una acción “de superficie”.

Entonces, cuando Kac se presenta como una especie de dios creador, se extralimita en las definiciones que los seres humanos convenimos. Y su transgresión lo único que hace es levantar más resquemor entre la gente no especializada: flaco favor para la ciencia, que explora el enorme potencial de la genética en la resolución de los graves y urgentes problemas que la humanidad ha de resolver. Exploración en la que se alinean los objetivos cruciales de genética aplicada a la arquitectura que investiga el grupo “Arquitecturas Genéticas”, como son la creación de seres vivos que incluyan características bioluminiscentes y biocaloríficas útiles en el ámbito doméstico y urbano. O la síntesis de ventajas que genéticamente preparadas puedan ser de provecho para una construcción más limpia, eficiente y económica de hábitats.

Por ejemplo, estas palabras de Kac, que gusta con frecuencia comentar en público, hacen más mal que bien:

“dediqué ¡siete años! de trabajo a la petunia Edunia hasta que conseguí introducirle mi ADN. (...) Le metí en sus venas mi ADN y ahora está produciendo mis proteínas humanas. El conejo fosforescente verde y la plantimal no son naturaleza... ¡Los cree yo! (...) Con Alba (2000) y la plantimal Edunia (2003), además, relevo a Dios de su condición de mito creador y lo convierto en obrero de laboratorio, un técnico de taller transgénico.

   No parece usted muy humilde.

Yo no imito la realidad: la creo.” [2]

No hay nada más demoledor que alguien con “tirón mediático” hablando con poco rigor, sembrando confusión terminológica e ideológica. Claro que cuando se es tan exageradamente pretencioso es fácil no caer bien, no sólo como persona, sino arrastrando tal desagrado también sobre el quehacer de él mismo. Lo cual es una pena, por que pone bajo sospecha cualquier camino similar. Pues, en relación a lo que declara:

- No es verdad que se dedicó siete años de trabajo, sino que simplemente tardó siete años en que se hiciera.

- No es verdad que metiera su ADN en la planta mencionada, sino que hizo que se metiera un “microladrillo” -por así decirlo- en un conjunto monumentalmente grande de miles y miles y miles de “microladrillos”. Un infinitesimal que matemáticamente hablando sería despreciable. “Microladrillo” que por otra parte es idéntico a los que tenemos todos, nada específica ni únicamente “suyo”.

- No es verdad que tal planta produzca “sus” proteínas humanas, sino que produce unas proteínas humanas que son químicamente iguales, las mismas, a las de cualquier humano.

- No es verdad que por meterle a una planta un gen procedente de un animal, esta se convierta en un “plantimal”. De la misma manera que por que un virus consiga mutarnos el ADN de algunas de nuestras células produciéndonos un cáncer no nos convertimos en un “humanirus”.

- No es verdad que el conejo y la planta que se citan no sean naturaleza.

- No es verdad que tal conejo y planta los crease él.

- No es verdad que releve a Dios de su condición de mito creador y lo convierta en obrero de laboratorio, en técnico de taller transgénico, pues hasta el más novato estudiante de teología sabe que a Dios creador se le define como que “crea de la nada”, simplemente por definición, por acuerdo humano en la terminología o por fe: el ser divino crea desde la nada y el ser humano sólo puede crear desde algo previo, desde lo preexistente. Y la “creación” -entre comillas- de nuevos seres mediante la manipulación genética, en el fondo no es más que una escueta tarea de “albañil”. Tan sólo se trata simple y llanamente de recolocar “microladrillos”, un mero recolocar genes ya existentes, por tanto nada que ver con una creación divina o algo que no sea natural, que no pertenezca a la naturaleza, antes, durante y después de tal manipulación.

- No es verdad que él cree la realidad, pues el gen que él hace que se integre en un gigantesco edificio genético preexistente ya existía también antes. Así pues, ni siquiera crea ni un solo gen, sino que simplemente lo cambia de lugar. Realmente no es ningún creador, en todo caso es un simple archivero, que hace sacar unas moléculas de un lado para que se pongan en otro. Cuando ni siquiera él ha creado, ni descubierto, ni inventado, el proceso que esas moléculas activan, sino que simplemente un científico ha identificado previamente el gen responsable de la producción de esas proteínas requeridas, se ha aislado tal gen, y se han recolocado en una planta. Algo muy prosaico y diferente de una creación veraz de un ser vivo.

En definitiva, por meterle un gen procedente de otro ser al conejo y a la planta mencionados no dejan estos de ser naturales, no dejan de ser naturaleza. “Recolocación” de genes que la industria farmacéutica y agroalimentaria hacen de manera anónima mucho antes que Kac, con mayores complicaciones, implicaciones y a gran escala. De la misma manera que nuestras propias investigaciones en pos de una bioluminiscencia que sea eficiente para su uso doméstico y urbano, nos lleva al lugar común en que la genética mete genes animales en vegetales, sin que se vea que esto deba anunciarse como algo extraordinario, sin tanta algarabía mediática.

8 grandes falsedades, publicadas a los 4 vientos, leídas por millares de personas, en apenas media docena de frases: todo más cercano a la charlatanería que a otra cosa, creación de cegadora confusión, falta total de ética... Por lo menos, este caso ha permitido aquí explicaciones para que las cuestiones relativas a este tema se entiendan bien y se pongan en su auténtico lugar, aunque sólo vayan a leerlo unas decenas de personas.

De hecho, cuando un ser humano se imagina una nueva criatura para una obra, para un libro o película, siempre es fácil ver los rastros de su “inspiración”. Es dudoso en cambio que si jamás hubiese visto nada parecido a -por ejemplo- un pulpo o un percebe, se le ocurriese imaginarse uno.


Las limitaciones en la creación humana provienen de su imposibilidad de crear de la nada. El ser humano, ante el reto de crear una criatura nueva, necesariamente se basa en imágenes previas existentes. Esta es la realidad de las creaciones humanas versus las realidades naturales.

El ser humano ha ido descubriendo científicamente lo que hay detrás de la lluvia, de un arco iris o de un eclipse, por lo que los fenómenos naturales se han ido desacralizando. Y ahora sigue intentando resolver el misterio de la vida. Nadie sabe por qué cuando unas simples moléculas se ponen en un determinado orden y no en otro, se ponen a “funcionar”, les crecen patas, caminan, comen, se reproducen. Y cuanto más sabio y especializado es el genetista de turno, más contesta “no se sabe, no se sabe, no se sabe”, ante las preguntas que pueden hacérsele.

Sin embargo, es este carácter emergente de la vida el que la humanidad ha de aprovechar. De ahí nuestro interés en investigar como la genética puede aplicarse a la arquitectura. Pues se trata de tomar ventaja desde las características de autoorganización, crecimiento y reproductibilidad que tiene la naturaleza. Así que en estas estamos, detrás de plantas que den luz, calor, que sean útiles para el ahorro energético que necesita nuestro mundo, que sean de provecho como materiales de construcción y hasta de hábitats enteros. Por tanto, podemos imaginarnos como realidad no tan lejana farolas, calefactores y casas enteras creciendo solas.

Y en la línea de tal investigación, por tener como objetivo principal la aplicación de la genética, se puede pasar a su vez por el interés que tiene también para la arquitectura investigar en torno al estrato en el cual las masas celulares indeterminadas emergen y se auto-organizan como primer escalón estructural. Para ello se utiliza el microscopio electrónico de barrido, que por su gran poder de resolución permite conseguir perspectivas de miles de aumentos. Esto abre una dimensión aún poco conocida de la realidad, que según la lectura e interpretación que se haga de las imágenes lleva a una fascinante surrealidad. Es en este marco en que, fruto de la investigación, se han podido crear imágenes inéditas, extrañas y sorprendentes que se reunieron en un par de exposiciones y en un libro [3]: una selección de fotografías “alteradas” sobre estructuras naturales en su nivel más genesíaco y primigenio. Obras artísticas y de proyectos arquitectónicos que parten del trabajo con la biotecnología y que despliegan un enigmático poder evocador.


© Alberto T. Estévez, Naturaleza viva malva, 2009-10. Imagen creada desde una foto tomada con microscopio electrónico de barrido FEI Quanta 200 (SCT-UB).

Parte de ese poder es que disfrutan de la “belleza objetiva” a la que se refería Gaudí, que es propia de la naturaleza. Ciertamente, desde Alberti hasta Le Corbusier, el artista y el arquitecto han abierto un camino de búsqueda del mito de las proporciones objetivas que han de regir los trazados reguladores del arte y de la arquitectura. Contrapuesto a quien tiene “el compás en los ojos”, a quien por don natural no necesita de comprobaciones matemáticas para alinearse igualmente con la concinnitas albertiana, como son los talentos privilegiados que van desde Miguel Ángel hasta Gaudí. Aunque este crease el primer ordenador, aplicado a la arquitectura, que “ordenaba” objetiva y automáticamente las formas arquitectónicas, a medida que se iban definiendo los pesos que las estructuras deberían soportar, colgados de cordeles dejados libres en el espacio bajo la fuerza de la gravedad.

Lo que no sabían ni Alberti, ni Le Corbusier, ni Miguel Ángel, ni Gaudí, es que esa “belleza objetiva” percibida al ver cierto resonar armónico de cada fragmento con su conjunto, en la naturaleza se debe a que el mismo ADN, las mismas leyes morfológicas, están contenidas en cada una de las células, sean estas uña, diente o mejilla, pétalo, hoja o tallo. Claro que condiciones atmosféricas distintas, enfermedades físicas y mentales, la alimentación y un sinfín de casualidades e interacciones externas pueden ir introduciendo “fealdad” en tal “belleza objetiva”, que podría suponerse óptima en su punto de partida genesíaco y primigenio. De ahí que cuanto menos “maleado” por el tiempo esté un ser, un bebé, un cachorro, más concinnitas, más “gracia” le encontramos, con más pureza o con menos velos acumulados a lo largo del tiempo se manifiesta a nuestros ojos su ADN.

Entonces, el arte y la arquitectura que pueden crearse igualmente informados por un mismo “ADN”, por unas mismas leyes morfológicas rigiendo cada uno de sus fragmentos, integrados a su vez armónicamente con el todo, gozarían de esa misma “belleza objetiva” de la naturaleza. Y eso puede garantizarse fácilmente cuando tal “ADN” es digital, cuando cada línea queda dibujada por las mismas ecuaciones matemáticas que configuran el software gráfico que sea. Así es como “el compás en los ojos” se democratiza: investigación biodigital que el grupo Arquitecturas Genéticas lleva también a cabo, en pos del disfrute común de la belleza.

Ese es el proceso, ilustrado por ejemplo en la “instalación-pabellón” de Biodigital Architecture para eme3, en el empeño por explicar la obsolescencia de las viejas técnicas del pasado, en pos de actuar aplicando el manifiesto biodigital “Ni modelos, ni moldes”: el empeño para producir directamente arquitectura real a escala 1:1 mediante tecnología CAD-CAM. Para ello se ha partido de estudios de estructuras de radiolarias y polen aplicados al desarrollo digital de arquitectura, realizados con un microscopio electrónico de barrido. Siguiendo así la idea de bio-learning, cuyas principales ventajas tienen que ver con la eficiencia estructural, formal y procesual que se obtiene de tales aprendizajes de la naturaleza.


Izquierda: © Alberto T. Estévez, foto de polen tomada con microscopio electrónico de barrido FEI Quanta 200 (SCT-UB). Derecha: © Alberto T. Estévez, Genetic Architectures Office, Instalación eme3, 2010, diseñado y producido digitalmente.

“Sí, la investigación de arquitectura biodigital, la investigación sobre la aplicación a la arquitectura de las más avanzadas técnicas biológicas y digitales, con las ventajas que aporta la inclusión de la genética (ventajas de eficiencia, de economía, de uso de renovables, de autoreplicación, etc.), es hoy en día crucial, relevante y hasta urgente, antes de que sea demasiado tarde para un planeta en el límite de su sostenibilidad.” [4]

Notas:

[1] BRADBURY, Ray. “A Sound of Thunder”. En BRADBURY, Ray. The Golden Apples of the Sun. Nueva York: Doubleday & Company, 1953.

[2] AMIGUET, Lluís - KAC, Eduardo. “Eduardo Kac, creador del conejo fosforescente”. La VanguardiaBarcelona, 4 de febrero 2012, p. 64 (cp).

[3] ESTÉVEZ, Alberto T. “Naturalezas Vivas”, paisajes y otras carnosidades. Barcelona: ESARQ (UIC), 2010. Este libro se editó también con la vocación de ser el catálogo de las exposiciones que, con el mismo nombre, tuvieron lugar en el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC), Barcelona, 17.11-11.12.2010, y en el Museo Marítimo Ría de Bilbao, Bilbao, 16.06-11.09.2011.
http://www.bubok.es/libros/201357/Naturalezas-Vivas--Still-Alive

[4] ESTÉVEZ, Alberto T. “Intro investigación biodigital”. En ESTÉVEZ, Alberto T. (ed.). International Conference of Biodigital Architecture & Genetics. Barcelona: ESARQ (UIC), 2011, p. 19.
http://www.bubok.es/libros/209894/International-Conference-Of-Biodigital-Architecture-amp-Genetics

miércoles, 1 de enero de 2014

- Hello!, 2014 (Index)


En estos tiempos, este espacio podría quizá configurarse como el adecuado para ir colgando la colección de “escritos genéticos”, cuyo índice hasta hoy (en el año 2013) sería el que sigue abajo. Espero sea de utilidad… And welcome to this universe!
  • Genetic Writings 
of Alberto T. Estévez

1.     Arquitecturas genéticas: el nuevo proyectar cibernético-digital y el nuevo proyectar ecológico-medioambiental”, en AA.VV., Memorias, Vol. II, pp. 406-409, Conferencia Iberoamericana en Sistemas, Cibernética e Informática, Ed. CISCI, Orlando (EE.UU.), 2002
 
2.     “El nuevo proyectar cibernético y el nuevo proyectar ecológico”, en AA.VV., Libro de ponencias SIGraDi’2002, pp. 10-13, Ed. Sociedad Iberoamericana de Gráfica Digital SIGraDi, Caracas (Venezuela), 2002
 
3.     Genetic Architectures / Arquitecturas genéticas”, en AA.VV., Genetic Architectures / Arquitecturas genéticas, pp. 4-17, Ed. SITES Books / ESARQ (UIC), Santa Fe (EE.UU.) / Barcelona, 2003 (www.amazon.com / www.albertoestevez.com)
 
4.     “Biomorphic Architecture” / “Arquitectura biomórfica”, en AA.VV., Genetic Architectures II: digital tools and organic forms / Arquitecturas genéticas II: medios digitales y formas orgánicas, pp. 18-80, Ed. SITES Books / ESARQ (UIC), Santa Fe (EE.UU.) / Barcelona, 2005 (www.amazon.com / www.albertoestevez.com)
 
5.     “Arquitecturas Genéticas”, en AA.VV., Apuntes de Arquitectura, pp. 21-28, Ed. GEKA / NOBUKO (Centro de Estudios de la Sociedad Central de Arquitectos), Buenos Aires (Argentina), 2005
 
6.     “Proyecto Barcelona Genética”, Metalocus, núm. 017, pp. 162-165, Madrid, otoño, 2005 (www.albertoestevez.com)
 
7.     Genetic Barcelona Project: Cultural and lighting implications”, en AA.VV., Urban Nightscape 2006, pp. 86-88, Ed. International Commission on Illumination, Atenas (Grecia), 2006
 
8.     “The genetic creation of bioluminescent plants for urban and domestic use”, Leonardo, vol. 40, núm. 1, pp.18 y 46, Ed. The MIT Press, San Francisco-California / Cambridge-Massachussets (EE.UU.), febrero, 2007 (www.albertoestevez.com)
 
9.     “Arquitecturas Genéticas: ‘la casa perfecta’, o una casa no es una caja…”, en AA.VV., Arte, Arquitectura y Sociedad Digital, pp. 1 y 117-122, Ed. AASD - Publicacions i Edicions Universitat de Barcelona, Barcelona, 2007 (www.artyarqdigital.com /  www.albertoestevez.com)
 
10.  “Escritos Genéticos”, en AA.VV., Anuario Premis FAD 2006: Arquitectura e Interiorismo, p. 412, Ed. Arquinfad / ON Diseño, Barcelona, 2007
 
11.  “Arquitectura en las comunidades virtuales 2.0”, en AA.VV., Arte y arquitectura, net.art y universos virtuales, pp. 115-124 y 240-246, Ed. AASD - Publicacions i Edicions Universitat de Barcelona, Barcelona, 2008 (www.artyarqdigital.com)
 
12.  “ESARQ, Barcelona, Spain”, en AA.VV., (Im)material Processes: New Digital Techniques for Architecture, pp. 86-91 y 219, Catálogo de la Architecture Biennial Beijing 2008, Ed. China Architecture & Building Press, Pekín, 2008
 
13.  “Arquitectura biodigital”, en AA.VV., Memorias SIGraDi’2008, pp. 484-487, Sociedad Iberoamericana de Gráfica Digital SIGraDi / CUJAE, La Habana (Cuba), 2008
 
14.  Al margen: Escritos de Arquitectura, 222 págs., Abada Editores, Madrid, 2009 (www.amazon.com)
 
15.  “Del casco blanco a la bata blanca”, Arquitectos, vol. 2/2009, pp. 29-30, Ed. CSCAE, Madrid, 2009
 
16.  “ESARQ: Architecture is vision (or visions of architecture)”, en AA.VV., Visions, pp. 106-109, Ed. Image Publishing, Florencia (Italia), 2009
 
17.  “Biodigital Architecture”, en AA.VV., Computation: The new realm of architectural design, pp. 681-686, Ed. eCAADe / Istanbul Technical University - Faculty of Architecture / Yildiz Technical University - Faculty of Architecture, Estambul (Turquía), 2009
 
18.  Genetic Architectures III: new bio & digital techniques” / “Arquitecturas genéticas III: nuevas técnicas biológicas y digitales”, en AA.VV., Genetic Architectures III: new bio & digital techniques / Arquitecturas genéticas III: nuevas técnicas biológicas y digitales, pp. 14-33, Ed. SITES Books / ESARQ-UIC, Santa Fe (EE.UU.) / Barcelona, 2009 (www.bubok.es/libros/172493/Arquitecturas-Geneticas-3-nuevas-tecnicas-biologicas-y-digitales)
 
19.  “Genetic Architectures Research Group, ESARQ (UIC)”, en AA.VV., eme3_2010: International Architecture Festival, pp. 78-79, Ed. CCCB / MACBA, Barcelona, 2010
 
20.  “Alberto T. Estévez, et al.”, en AA.VV., eme3_2010: International Architecture Festival, pp. 120-121, Ed. CCCB / MACBA, Barcelona, 2010
 
21.  “Application of Life information in Architecture: Biodigital Architecture and Genetics”, en AA.VV., LIFE in:formation / On Responsive Information and Variations in Architecture ACADIA’2010, pp. 168- 173, Ed. ACADIA, Nueva York (EE.UU.), 2010
 
22.  “Naturalezas vivas”, paisajes, y otras carnosidades, 122 págs., Ed. ESARQ (UIC), Barcelona, 2010 (www.bubok.es/libros/201357/Naturalezas-Vivas--Still-Alive)
 
23.  “Naturalezas vivas”, paisajes, y otras carnosidades, Metalocus, Madrid, 24 de febrero, 2011, www.metalocus.es/content/es/blog/“naturalezas-vivas”-paisajes-y-otras-carnosidades
 
24.  Universos biològics i metaversos digitals: art i arquitectura biodigital i genètica (Gencity project)”, en AA.VV., Universos i metaversos: aplicacions artístiques dels nous mitjans, pp. 51-60, 163-169, Ed. AASD - Publicacions i Edicions Universitat de Barcelona, Barcelona, 2011 (www.artyarqdigital.com)
 
25.  “New bio & digital techniques for a new art & architecture”, en AA.VV., Technarte International Conference on Art & Technology, pp. 39-50, Ed. Technarte, Innovalia, Bilbao, 2011
 
26.  “International Conference of Biodigital Architecture & Genetics / Conferencia Internacional de Arquitectura Biodigital y Genética” (Introducción), en AA.VV., ed. Alberto T. Estévez, Conferencia Internacional de Arquitectura Biodigital y Genética / International Conference of Biodigital Architecture & Genetics, pp. 6-9, Ed. ESARQ (UIC), Barcelona, 2011 (www.bubok.es/libros/209894/International-Conference-Of-Biodigital-Architecture-amp-Genetics)
 
27.  “Intro Investigación Biodigital  / Intro Biodigital Research”, en AA.VV., ed. Alberto T. Estévez, Conferencia Internacional de Arquitectura Biodigital y Genética / International Conference of Biodigital Architecture & Genetics, pp. 16-19, Ed. ESARQ (UIC), Barcelona, 2011 (www.bubok.es/libros/209894/International-Conference-Of-Biodigital-Architecture-amp-Genetics)
 
28.  “Intro Docencia Biodigital  / Intro Biodigital Teaching”, en AA.VV., ed. Alberto T. Estévez, Conferencia Internacional de Arquitectura Biodigital y Genética / International Conference of Biodigital Architecture & Genetics, pp. 64-67, Ed. ESARQ (UIC), Barcelona, 2011 (www.bubok.es/libros/209894/International-Conference-Of-Biodigital-Architecture-amp-Genetics)
 
29.  “Intro Profesión Biodigital  / Intro Biodigital Practice”, en AA.VV., ed. Alberto T. Estévez, Conferencia Internacional de Arquitectura Biodigital y Genética / International Conference of Biodigital Architecture & Genetics, pp. 110-115, Ed. ESARQ (UIC), Barcelona, 2011 (www.bubok.es/libros/209894/International-Conference-Of-Biodigital-Architecture-amp-Genetics)
 
30.  “Universos biológicos y metaversos digitales: arte y arquitectura biodigital y genética (Gencity project) / Biological universes and digital metaverses: biodigital art and architecture and genetics (Gencity project)”, en AA.VV., Universos y metaversos: aplicaciones artísticas de los nuevos medios, pp. 51-60, 163-169, Ed. AASD - Publicaciones y Ediciones Universidad de Barcelona, Barcelona, 2011 (www.artyarqdigital.com)
 
31.  “Digital Tectonics / Digitale Tektonik”, en AA.VV., ed. Caroline Klein, Futuristic: visions of future living, pp. 240-241, Ed. Daab Media, Colonia (Alemania), 2011
 
32.  No models, no moulds!, en AA.VV., eds. Paulo Jorge Bártolo et al., Innovative Developments in Virtual and Physical Prototyping, pp. 211-214, Ed. CRC Press / Taylor & Francis Group / A Balkema Book, Londres (Gran Bretaña) / Leiden (Holanda), 2012
 
33.  “Barcelona Genetic Project”, pp. 68-69 / “Kindergarten”, pp. 70-71 / “Biodigital Chair”, pp. 120-121, en AA.VV., ed. William Myers, Biodesign: Nature+Science+Creativity (The Convergence of Science, Technology and Creativity), Ed. Thames & Hudson - MOMA N.Y., Londres (Gran Bretaña) - Nueva York (EE.UU.), 2012
 
34.  “Polen Urban Systems”, p. 32 / “Bioluminiscent Urban Systems”, p. 57 / “Celular Urban Systems”, p. 63, en AA.VV., ed. Areti Markopoulou, My very own city, Ed. The World Bank / Ayuntamiento de Barcelona, Barcelona, 2012 (www.rethinkingcities.org/exhibition/)
 
35.  “Arte, arquitectura y ciencia en la era biotecnológica”, pp. ..., en AA.VV., Innovaciones artísticas y nuevos medios, Ed. AASD - Publicaciones y Ediciones Universidad de Barcelona, Barcelona, 2013 (en imprenta)
 
36.  Arquitectura biodigital y genética / Biodigital architecture & genetics, pp. ..., Barcelona, 2013 (en imprenta)

Y siguen decenas más en los años posteriores...

- Biodigital Architecture & Genetics: Writings / Arquitectura Biodigital y Genética: Escritos, ESARQ-UIC, Barcelona, 2015

Biodigital Architecture & Genetics: Writings 2 / Arquitectura Biodigital y Genética: Escritos II, iBAG-UIC, Barcelona, 2021